El camino que se nos ha de mostrar para convertirnos en ciudadanos ejemplares no siempre es el más directo.
El otro día levanté el pie del acelerador; quizá solo medio centímetro. Pasaba por debajo de uno de estos paneles luminosos de las autopistas: “Más velocidad, más consumo”.
La posibilidad de sufrir un accidente por ‘pisarle demasiado’ parece remota, pero los efectos de subir o bajar de revoluciones se comprueban fácilmente al pasar la tarjeta en la siguiente gasolinera.
Algo parecido sucede con el tabaco y con otros vicios comunes y más o menos aceptados. Las consecuencias más severas, bien conocidas, se asumen sin más, ajenas y lejanas.
Pero… ¡ay del corto plazo! El precio, el pestazo, la estética. Son razones de peso a las que las autoridades acuden cada vez más. Si rompemos el equilibrio por capricho, no volveremos a él por la vía rápida de la razón. La voz dulce, susurrante y oxigenada seguirá atrayendo más.
Carla Bruni interpretó en directo ‘Tu es ma came’ (Comme si de rien n’était, 2008) en el programa ‘Later… with Jools Holland’ (BBC)

